Operario desatascos en el Barcelonés
Salario bruto inicial: 18.000 Euros
Contrato indefinido
Jornada completa.
Requisitos:
Experiencia mínima 2 años
Carnet de conducir C
Las tormentas pueden poner a prueba cualquier sistema de drenaje. En pocos minutos, una gran cantidad de agua puede arrastrar hojas, tierra, barro y otros residuos hacia sumideros, arquetas y tuberías. Si alguno de estos puntos ya tenía una obstrucción parcial, la lluvia puede hacer que el problema se manifieste de forma repentina.
Después de un episodio de lluvias intensas, es habitual encontrar agua acumulada en patios, terrazas, garajes o zonas exteriores. En otros casos, el problema puede aparecer dentro de la vivienda, con desagües que empiezan a evacuar más lentamente o incluso con malos olores.
En Econet Desatascos, especialistas en desatascos y mantenimiento de redes de saneamiento, te explicamos qué puede ocurrir después de una tormenta y qué conviene revisar para evitar que un pequeño atasco termine provocando una avería mayor.
Lo primero es revisar los sumideros, rejillas y desagües exteriores por los que debe desaparecer el agua.
Durante una tormenta pueden acumularse hojas, ramas pequeñas, barro o tierra que bloquean parcialmente la entrada. Retirar la suciedad visible permite recuperar parte del flujo, pero si el agua continúa acumulándose puede existir una obstrucción más profunda.
También es importante observar si varios desagües presentan el mismo problema. Cuando la lentitud afecta a diferentes puntos de la vivienda, el origen puede encontrarse en una tubería común.
Las arquetas pueden recibir una gran cantidad de agua y residuos durante las lluvias intensas. El barro y los restos arrastrados pueden acumularse en su interior y dificultar la circulación hacia la red principal.
Hay algunas señales que pueden indicar que necesitan atención:
Aunque la tormenta se produzca en el exterior, sus efectos pueden llegar a la red interior. Una obstrucción en una tubería general puede provocar que el agua evacúe lentamente por duchas, lavabos o fregaderos.
Si después de llover notas que el agua tarda más en desaparecer, aparecen burbujeos o escuchas ruidos poco habituales, conviene prestar atención. Estos síntomas pueden indicar que existe una obstrucción parcial que todavía no ha provocado un bloqueo completo.
Cuando el agua vuelve a circular después de unas horas, es fácil pensar que el problema ha desaparecido. Sin embargo, una parte de los residuos puede continuar dentro de la instalación.
La siguiente tormenta puede volver a arrastrarlos y generar una obstrucción mayor. Por eso, si el problema se repite cada vez que llueve, es recomendable revisar el sistema y localizar el origen del atasco.
Una obstrucción superficial puede solucionarse retirando los residuos visibles. Sin embargo, cuando el agua sigue sin evacuar correctamente, intentar solucionarla con métodos caseros puede no ser suficiente.
Una limpieza profesional permite actuar directamente sobre el tramo afectado y eliminar acumulaciones que se encuentran en el interior de las tuberías. Además, una inspección puede ayudar a determinar si existe algún problema que favorezca la aparición recurrente de atascos.
Un desagüe atascado después de una tormenta puede ser consecuencia de residuos acumulados, barro o una obstrucción que ya existía antes de las lluvias. Revisar los puntos de evacuación y actuar ante las primeras señales ayuda a evitar inundaciones, filtraciones y averías más importantes.
En Econet Desatascos realizamos desatascos, limpiezas e inspecciones profesionales para localizar y solucionar problemas en redes de saneamiento. Si después de una tormenta notas que tus desagües no funcionan con normalidad, contacta con nosotros y revisaremos la instalación antes de que el problema vaya a más.