Operario desatascos en el Barcelonés
Salario bruto inicial: 18.000 Euros
Contrato indefinido
Jornada completa.
Requisitos:
Experiencia mínima 2 años
Carnet de conducir C
Las limpiezas generales de la vivienda suelen generar una cantidad considerable de agua y residuos. Aunque muchas veces estos trabajos se realizan para mantener la casa en buenas condiciones, determinadas prácticas pueden terminar afectando a los desagües.
Agua con tierra, restos de productos de limpieza, cabellos, polvo y otros residuos pueden acabar en fregaderos, lavabos o desagües. Si la instalación ya tiene cierta acumulación, esta cantidad adicional puede favorecer la aparición de un atasco.
En Econet Desatascos, especialistas en desatascos y mantenimiento de redes de saneamiento, te contamos qué precauciones puedes tomar durante una limpieza general para proteger tus tuberías.
Uno de los errores más habituales consiste en utilizar los desagües como si fueran un punto de eliminación de residuos.
Tierra, polvo, pelos o restos de productos pueden quedarse adheridos en las tuberías. Con el tiempo, estos materiales se mezclan con otros residuos y pueden formar acumulaciones.
Antes de fregar o limpiar una superficie, es preferible retirar los restos sólidos de forma manual.
Cuando se limpia una terraza, patio o garaje, es habitual utilizar grandes cantidades de agua. Si el sistema de drenaje no está preparado o existe una obstrucción previa, el agua puede acumularse.
Estas son algunas prácticas que ayudan a reducir riesgos:
Los productos de limpieza deben utilizarse siguiendo siempre las indicaciones del fabricante. Verter cantidades excesivas directamente por los desagües no solucionará una obstrucción y puede ser perjudicial para la instalación.
Si existe un atasco, lo recomendable es determinar primero cuál es su origen antes de aplicar cualquier producto.
Patios, terrazas y zonas de acceso pueden acumular mucha suciedad durante los meses anteriores. Una limpieza general puede movilizar estos residuos y llevarlos directamente hacia los sumideros.
Por eso, conviene limpiar primero las rejillas y retirar manualmente hojas, barro y tierra antes de utilizar agua.
Las limpiezas periódicas también son una buena oportunidad para comprobar el estado de los desagües. Si observas que el agua tarda en desaparecer, aparecen malos olores o se forman pequeños encharcamientos, no deberías pasarlo por alto.
Son señales que pueden indicar que existe una obstrucción parcial.
Una limpieza general no debería convertirse en el origen de un atasco. Retirar los residuos sólidos, cuidar los desagües exteriores y controlar el uso del agua ayuda a mantener la red de saneamiento en mejores condiciones.
En Econet Desatascos realizamos limpiezas, desatascos e inspecciones para solucionar problemas de evacuación y prevenir nuevas obstrucciones. Si durante la limpieza detectas que un desagüe no funciona correctamente, contacta con nosotros antes de que el problema vaya a más.